Adriana Hoyos (Bogotá, 1966) de nacionalidad española, ha vivido a medio camino entre Latinoamérica y Europa. Nacida en una familia de músicos, desde pequeña se instruye en el arte del violín; luego viaja a Barcelona, donde aprende de soledades y desarraigos. En Sabadell, salta de unas primeras lecturas reveladoras (Lorca, Neruda), en su casa, a otras tan vanguardistas como precoces (Gimferrer, Mallarmé, Eliot), en la escuela. Ya mayor de edad, vuelve a Bogotá y se hospeda durante varios meses en un pequeño hotel del centro histórico y bohemio de la ciudad, mientras hace parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil y sobrevive impartiendo clases de violín. En busca de equilibrio, asiste a cursos de literatura en la Pontificia Universidad Javeriana, pero el caos capitalino y la nostalgia la reconducen a España.