Nacido en París en 1959, Paul Cox es un artista atípico y autodidacta que figura entre los principales creadores del campo de las artes gráficas contemporáneas. Además de pintar, crea escenografías, construye juguetes y diseña carteles. También toca el violín. En definitiva, Cox es un homo universalis. Aspirante a “pintor dominguero para el que todos los días son domingo” como Jean Dubuffet, adepto y adicto a Laurence Sterne, acólito de Töpfer e integrante de la Alianza Gráfica Internacional (AGI), ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional a la experimentación con el color y la forma, a explorar diversas técnicas de impresión –especialmente la litografía y la serigrafía– y a la creación de libros infantiles.
