Javier Marín Vázquez (Barcelona, 1953) creció en una familia andaluza humilde marcada por el esfuerzo. A los 16 años empezó a trabajar en MACOSA, de donde fue despedido tras liderar la Huelga General del Metal de Barcelona, siendo detenido y torturado en Vía Layetana. Militó en el Partido del Trabajo de España, donde desempeñó tareas clave en seguridad e incluso ingresó en el Ejército por encargo del partido.<br />Con la llegada de la democracia, se incorporó a la Policía Municipal de Hospitalet, donde impulsó su transformación en una fuerza moderna y ciudadana. Más tarde ocupó cargos de responsabilidad en instituciones públicas y en el PSC, del que se desvinculó por su desacuerdo con el independentismo.<br />Ha tenido también una intensa trayectoria sindical y es autor de varios libros sobre política, comunicación y sociedad.
