Francesc Xammar Vidal (Barcelona, 1933-Sant Cugat del Vallès, 2025). Era hijo de una familia acomodada. Pero su vida dio un giro fundamental. Al ejercer como catequista en la periferia barcelonesa entró en contacto con las familias de los barrios populares, su realidad y condiciones de vida, y decidió hacerse sacerdote para poder estar al lado de los más necesitados. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1950, se ordenó sacerdote en 1963 y realizó los últimos votos como jesuita en 1968. Llegó a Tarragona en 1966 y se instaló en la parroquia de San José Obrero, en el barrio de Torreforta, un barrio nacido de la inmigración de los años 50 y 60, al que Xammar se unió contribuyendo a construir barrio y comunidad cristiana. En 1969, y sin dejar de trabajar en Torreforta, se trasladó al barrio de la Floresta, donde residió hasta finales de 2022.
