Editorial: Dykinson
Colección: Carlos III. Instituto Figuerola
Número de páginas: 232 págs. 24.0 x 17.0 cm
Fecha de edición: 30-12-2025
EAN: 9791370068080
ISBN: 979-13-7006-808-0
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Precio (IVA incluído): 20,00 €
En esta obra, titulada Desinformación y virtudes epistémicas, se propone un giro en el análisis de la posverdad, las fake news y la desinformación: en lugar de centrarse exclusivamente en los contenidos falsos o en las regulaciones externas, el autor desplaza la atención hacia los agentes (ciudadanos, periodistas y participantes en la esfera pública) y sus disposiciones intelectuales, es decir, hacia sus virtudes y vicios epistémicos. Partiendo de la distopía orwelliana de 1984 —donde el Ministerio de la Verdad fabrica la realidad y el “doblepiensa” anula el pensamiento crítico—, el texto actualiza la advertencia: en la era digital, la manipulación de la verdad no solo proviene del poder estatal, sino también de múltiples actores políticos, económicos y sociales que explotan emociones, algoritmos y plataformas. La tesis central defiende la epistemología de las virtudes en su variante responsabilista: el conocimiento no depende de facultades innatas, como sostiene el fiabilismo, sino, sobre todo, de hábitos y disposiciones adquiridas que configuran el carácter. Virtudes como la apertura de mente, la humildad intelectual, la meticulosidad, la veracidad, el coraje intelectual o la sinceridad son indispensables para resistir la desinformación; por el contrario, vicios como la cerrazón, el dogmatismo, la arrogancia intelectual, la negligencia epistémica, el conformismo o el servilismo, facilitan su propagación. El autor plantea, finalmente, la posibilidad de un “perfeccionismo epistémico” moderado: el Estado y las instituciones educativas tienen un papel legítimo (y urgente) en promover virtudes intelectuales que fortalezcan la democracia, siempre que se haga respetando el pluralismo y la autonomía individual. Solo ciudadanos epistémicamente virtuosos pueden sostener una esfera pública robusta y genuinamente deliberativa en la era de la posverdad.
