Menéndez-Conde, Ernesto
Trápaga Brito, Luis
Editorial: Ediciones Hurón Azul
Colección: 23Y12
Número de páginas: 460 págs. 22.0 x 27.0 cm
Fecha de edición: 01-01-2026
EAN: 9791399092455
ISBN: 979-13-990924-5-5
Precio (sin IVA): 43,27 €
Precio (IVA incluído): 45,00 €
La obra es un primer acercamiento a un movimiento artístico que se ha desarrollado notablemente desde finales de la década de 2010. El cartel protesta surgió como resultado de la ausencia de un espacio público. El artista Luis Trápaga llevaba un proyecto, no autorizado por el gobierno, de Casa Galería, a la que llamaba El Círculo, que desarrollaba junto a la activista Lía Villares. Las autoridades culturales y los servicios de inteligencia del país empezaron a ejercer fuertes presiones para impedir que se llevara a cabo cualquier actividad en la galería, debido a los contenidos socialmente críticos de los trabajos que allí se exponían. Ante las dificultades de presentar las obras, Trápaga y el crítico de arte Ernesto Menéndez-Conde, radicado en Nueva York, pensaron en la idea hacer un libro sobre esta gráfica contestataria, muchas veces realizada desde Cuba, que se estaba publicando solo en las redes sociales y sigue estando censurada en el país.
El cartel protesta reúne más de trescientas obras, realizadas por unos treinta artistas. Las imágenes expresan el creciente descontento hacia un gobierno que ha permanecido en el poder durante más de seis décadas, renuente a emprender cambios. El libro es una réplica contra la proyección internacional de una eficiente propaganda política, implementada por un régimen que sigue autodenominándose ‘revolucionario’ y proclamándose como heraldo de las causas sociales más humanitarias y progresistas del planeta. También es una reacción frente al adoctrinamiento al que ha sido sometido el pueblo cubano por más de medio siglo.
El título alude al libro El arte de la revolución (1971), que contó con unas palabras introductorias de Susan Sontag y estaba dedicado al diseño gráfico que emergió en Cuba, durante la década de 1960. El título también contiene referencias al conocido cartel Canción protesta (1967), realizado por el diseñador cubano Alfredo Rostgaard. Sorprenden las continuidades entre el la gráfica que publicaron las instituciones gubernamentales durante los años de la Revolución y el cartel contestatario de la era digital.
