Tausiet, Antonio
(ed.)
Ballestín Miguel, José María
(ed.)
Editorial: Prensa Diaria Aragonesa
Colección: Gran Archivo Zaragoza Antigua
Número de páginas: 212 págs. 22.0 x 24.0 cm
Fecha de edición: 23-10-2025
EAN: 9788495490711
ISBN: 978-84-95490-71-1
Precio (sin IVA): 17,31 €
Precio (IVA incluído): 18,00 €
Es la duodécima selección de imágenes del Gran Archivo Zaragoza Antigua (GAZA), trasladadas de su original espacio en internet a las páginas de un libro, que ahora ve la luz.
Como en las ocasiones precedentes, los responsables de ese archivo, José María Ballestín Miguel y Antonio Tausiet, se han encargado de la selección, en este caso paradar testimonio de lo que ya no existe, sea por derribo o cambio de uso. Dada la profusa historia de desapariciones forzadas en la ciudad de Zaragoza, el aporte de material gráfico ha sido en esta ocasión más numeroso de lo habitual, incluyendo hasta498 imágenes.
El orden elegido estructura el libro en cinco capítulos: edificios civiles como casas, palacios o construcciones de la administración; edificios religiosos y militares, muchas veces el mismo por cambio de uso; hitos urbanos como puertas, arcos, puentes y otros elementos emblemáticos; industria y transportes, recordando notables factorías y arquitecturas ferroviarias e itinerarias; y comercio y sociedad, donde se rememoran negocios y lugares de ocio perdidos. Un recorrido que, más allá del elemento nostálgico, constituye un catálogo razonado de desacertadas decisiones económicas, públicas y privadas, alejadas de la protección del patrimonio.
Zaragoza es un buen ejemplo de evolución histórica marcada por la destrucción. Según Ballestín y Tausiet, el tradicional recurso a justificar esta pérdida patrimonial sólo por el impacto los Sitios de 1808 y 1809 se cae por su propio peso: si bien la ciudad sufrió graves daños durante la francesada, fueron escasas las construcciones notables afectadas en su totalidad y en muchos de los casos conviene recordar que se trató de edificios fortificados para uso militar. "La destrucción fue incomparablemente mayor después, en distintas fases, y a menudo a causa de la especulación, un mal que se remonta al siglo XIX a rebufo de las desamortizaciones y apoyado en los numerosos planes de higienización que se llevaron por delante tanto las puertas de la ciudad, de las que sólo queda la del Carmen, como manzanas enteras repletas de edificios históricos", indican.
Para los autores, "el punto álgido de destrucción más reciente lo constituyó la época del desarrollismo franquista, cuyo arrase comenzó en la década de los 60 y se prolongó en la recuperada democracia hasta finales de los 80, siempre con la intervención decidida de entidades de ahorro locales. Sin perjuicio de que esta costumbre arraigada continúa aún hoy".
Palacios, iglesias, conventos, cuarteles, monumentos, entornos urbanos, industrias, infraestructuras, vestigios arqueológicos, teatros, cines, hoteles, cafés, tampoco desaparecieron por arte de magia. No se trata de un fenómeno inevitable, inherente al progreso o a la evolución de las costumbres. «La mayor parte de esas desapariciones son destrucciones deliberadas, cuyas responsabilidades son diáfanas», señalan José María Ballestín y Antonio Tausiet. Este libro pretende ser un nutrido testimonio gráfico y textual acerca de todo lo que han provocado, aliadas, la codicia, la desidia y la ignorancia en la ciudad de Zaragoza en los dos últimos siglos.
